Acabar con la apatridia en Kirguistán

Ilona recuerda: “Nací en la región de Amur, en la URSS. Luego, mi madre y yo nos mudamos a Kirguistán. La Unión Soviética se desintegró unos años después y surgieron nuevos estados. Cuando tenía 17 años, quise solicitar un pasaporte, pero mi madre había perdido sus documentos. Para ella y muchas otras personas apátridas, perseguir sus sueños sin documentos de identidad se vuelve muy difícil.

Desde su independencia, la República Kirguisa, en cooperación con el ACNUR, ha adoptado medidas constantes para reducir y prevenir la apatridia. En 2019, se convirtió en el primer país del mundo en resolver todos los casos conocidos de apatridia. El logro de la República Kirguisa ha obtenido reconocimiento internacional y ahora sirve de ejemplo para otros Estados.

Ilonna concluye: “Siempre soñé con enseñar a los niños a tocar el piano. Ahora voy a cumplir mi sueño”.

Fuente: ACNUR Asia Central